martes, 7 de diciembre de 2010

Materiales Utilizados en la construcción de casonas.

Los monumentos coloniales y republicanos pueden ser de propiedad pública o privada, y su adecuada conservación y restauración es responsabilidad de los propietarios. Éstos son sus custodios y están obligados a velar por la integridad y conservación de su estructura, motivos arquitectónicos, ornamentación y demás elementos que forman parte integrante de la obra. Precisamente por esta razón, los propietarios no pueden alterar los monumentos sin autorización.

El Ministerio de Cultura, a través de la Subdirección de Conservación y Restauración, ha desarrollado técnicas respecto a la conservación, restauración, preservación y uso social de los inmuebles integrantes del Patrimonio Inmueble Colonial y Republicano a nivel nacional.

Asimismo, realiza evaluación de los proyectos de obras menores en inmuebles integrantes del patrimonio monumental a nivel nacional, e inspecciones en inmuebles declarados monumentos donde se realizarán intervenciones de restauración.
Materiales Utilizados en la construcción de casonas.


La quincha: Es muy eficaz como material antisísmico debido a la elasticidad del entramado de caña, el cual absorbe las vibraciones evitando que se propaguen por el resto de la estructura. Además su ligereza facilita su montaje, aminora las cargas sobre la edificación y en caso de colapso no provoca demasiados daños. Adicionalmente tiene un buen aislamiento térmico, cualidad que es proporcionada por el recubrimiento de barro.




El adobe: Se elabora con una mezcla de un 20% de arcilla y un 80% de arena y agua, se introduce en moldes, y luego se deja secar al sol por lo general unos 25 a 30 días. Para evitar que se agriete al secar se añaden a la masa paja, heno seco, que sirven como armadura. Las dimensiones adecuadas deben ser tales que el albañil pueda manejarlo con una sola mano, normalmente son de unos 6 x 15 x 30 cm.

Potencial Turístico del Centro Histórico

La imagen urbana es la cara que los habitantes de una ciudad muestran al mundo a sus y a sus visitantes. Pero la imagen urbana no solo es responsabilidad de sus habitantes, sino también de las autoridades a quienes se les ha encomendado el patrimonio, y quienes son por ley las encargadas de su difusión,  conservación y  salvaguarda. Sin embargo, la realidad actual nos muestra que las cosas no funcionan como están escritas.

El centro Histórico de Trujillo presenta un amplio potencial turístico cultural en conjunción con los sitios arqueológicos de las culturas pasadas, lo que contribuirá a promover el desarrollo socio - económico de la sociedad local y de la región en su conjunto.

¿Por qué insistir en los turistas? Porque el turismo significa dinero que viene de fuera a quedarse en nuestro país. No es otra cosa, es un ingreso que se queda en los restaurantes, en los hoteles, en las tiendas de artesanías, en los taxistas que requieren servicios. Por eso mismo, aprovechemos nuestros recursos, ya que los centros históricos captan el 80% del interés turístico: mostremos nuestra ciudad al mundo, y la única manera es tenerla bella, presentada, de modo que realmente sea atractiva.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Deterioro del Centro histórico

La ciudad de Trujillo, lejos de ser la Ciudad de la Primavera, más parece la Ciudad de la Publicidad. La contaminación visual producida por el exceso de paneles comerciales, contamina el paisaje urbano debido a la errónea costumbre de creer que la publicidad es más efectiva para las personas cuando es más grande y colorida. Un factor más es la presencia de casonas deterioradas que, aparte de representar un peligro para el los peatones, afectan de manera negativa a la ciudad, mostrándola descuidada y sucia, otorgándole un aspecto poco atractivo para el turista. Un caso similar se observa en las pistas y aceras a las que se aplican soluciones provisionales como los “parches” bajo orden directa nuestras autoridades.

El embotellamiento en las calles y el desorden vehicular causado por la saturación del parque automotor en la ciudad, es originado por el desempleo y el poco interés de las autoridades  que no hacen valer su “poder” y no muestran la suficiente capacidad técnica para elaborar propuestas viales factibles y adecuadas. Un problema ligado con el mencionado anteriormente es la contaminación acústica causada por los autos y sus bocinas, y que constituye  uno de los principales factores que alteran la imagen de la ciudad. Si tan solamente se hiciera cumplir la legislación respectiva, disminuirían drásticamente los ruidos producidos por choferes inescrupulosos que no piensan en el daño que causan al hacer uso exagerado de la bocina.

Todo eso nos da a conocer que el deterioro de la imagen urbana del Centro Histórico de nuestra ciudad no solo se da por el mal cuidado de las casonas y su arquitectura, sino que todo es un conjunto de factores que unidos nos llevarían a ser una ciudad mejor vista y recobraríamos el peso que Trujillo siempre debió tener en el país.

Necesidad comercial y descuido urbanístico.

Como ya se sabe, el centro histórico de la ciudad fue por muchos años la zona comercial por excelencia hasta que la llegada de los grandes almacenes y los mall que aminoraron considerablemente la afluencia de público.

Durante dichos años se remodelaron o demolieron varias casonas para dar paso a la actividad comercial e incluso construir edificios y centros comerciales los cuales no se preocupan por mantener es estilo tradicional del centro histórico en su diseño.


A pesar de todas las prohibiciones dadas por el Instituto Nacional de Cultura (INC) organismo encargado de velar por el cuidado del patrimonio cultural, y que al parecer no tenia tanta autoridad como la tiene hoy en día, dejo que se  construyeran edificios que destruyen totalmente la imagen colonial y republicana del centro histórico volviéndose ajenos al entorno que lejos de mejorar la ciudad, la empeoran.

No se puede negar que dichas construcciones respondieron, en ese entonces, a las necesidades comerciales que se generaban en la ciudad debido a su desarrollo económico, pero tampoco se puede negar que fue un total descuido por parte de las autoridades no haber fiscalizado las obras realizadas bajo ciertos parámetros que asegurasen causar el mínimo impacto en visual en el centro histórico.
Algunos ejemplos que logramos recopilar son :






El edificio de la Sunat ubicado en la esquina de Jr Pizarro y Jr.Gamarra donde se puede apreciar que su arquitectura es modernista, utilizando los armazones de vidrio cosa totalmente ajena al estilo colonial o republicano.








Otro ejemplo también es el edificio del banco Interbank cuya fallada es totalmente antagónica con el resto de las casonas del centro histórico

Imagen colonial. Motivos para conservarla.


Existen muchos motivos para justificar la mejora y conservación de los monumentos y casonas coloniales de nuestra ciudad.

Debemos conservar la imagen tradicional del centro urbano de Trujillo,  ya que conservando estás construcciones históricas, que son un testimonio tangible de una época, aseguramos su valor cultural, social y turístico para el beneficio de la colectividad trujillana.

 Pero eso no es todo, además porque una parte importante de nuestra historia y de nuestra identidad como trujillanos se encuentra inmerso en la arquitectura.

Turísticamente la rehabilitación del centro histórico puede ser realmente muy beneficiosa, ofreciéndose a Trujillo cómo una ciudad que convive en armonía entre un gran pasado y un futuro prometedor; en consecuencia, se puede ampliar así la variedad de servicios que se pueden ofrecer a los visitantes, que suelen estar acostumbrados a apreciar las manifestaciones artísticas de los lugares que visitan


Conservando el centro histórico de nuestra ciudad se puede brindar una muestra de buena arquitectura colonial en el presente, así como en ciudades extranjeras se encuentran muestras modélicas de arquitectura moderna y contemporánea de alta calidad.






A continuación un vídeo informativo donde se presenta una buena propuesta del INC.

Modernidad o Tradición

El centro histórico constituye el núcleo urbano más importante y característico de la ciudad, por ser un valioso patrimonio cultural como arquitectónico y urbanístico. Constituyendo la parte vital y representativa de la memoria histórica colectiva y de la identidad local y regional.

A pesar del tiempo parte de las construcciones que conforman el centro histórico se hubieran  podido mantener  en un buen estado mediante  procesos de restauración sin alterar las características del diseño arquitectónico original pero lamentablemente no tuvieron la atención  necesaria por parte de los propietarios ya que dicho proceso es costoso.


Lamentable es el hecho de que algunas grandes empresas esquiven las exigencias del INC, como es el caso del edificio ubicado en la esquina de Jr. Pizarro con Jr. Orbegoso, cuya edificación no respeta el estilo colonial que tienen los demás edificios del centro histórico, debido a que su fachada está totalmente fuera de contexto, a diferencia de las casonas.



Lo que llama la atención es que fue construida intentando reinterpretar el estilo colonial de la zona sin éxito, a pesar de que existen ciertos parámetros para construir en el centro histórico, que obviamente ese edificio no cumple, como la fachada colonial y 
republicana, la carta de colores y los materiales, etc.

Un caso similar es el del restaurante “Gold Fish” ubicado en la esquina de los Jr. Orbegoso y San Martín , el cual fue una casona, que por alto grado de deterioro en el que se encontraba se vino abajo, cuyo terreno fue vendido; lo que no se llegó a conocer con exactitud fueron las razones del rápido deterioro de la estructura considerando que la única manera de vender el terreno era que el edificio colapsase. 


 El hecho se agrava al considerar que dicha construcción no respeta en lo más mínimo su entorno.

Muchas personas tienen distintos puntos de vista respecto al cuidado de casonas que como se sabe es muy costoso pero ayuda a que  prevalezca la esencia de nuestra ciudad, como para otros será más importante el negocio que está trae por su ubicación y no les importa dejar a Trujillo sin el estilo colonial que la caracteriza.